
Foto recortada de: Regmurcia. Encuentro de cuadrillas. La Albatalía 18-XII-2005
LOS MAYOS EN MURCIA "...aquél olvidado cantar de Los Mayos..." _______________________
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PUNTO FINAL
A Pedro Jara Carrillo
Mi querido amigo: el 27 de enero me ausenté de Murcia y hoy he regresado a mi tierra, después de haber dado bastantes tumbos por esos mundos de Dios, ya en ferrocarril, ya en vapores correos que me llevaron a Melilla y que me trajeron al puerto de Málaga.No fui en busca de “Los Mayos”, como comprenderá usted, sino a luchar comercialmente; y a mi vuelta me ha entregado mi hijo el número de El Liberal, donde el señor Puig Campillo luce su erudición y le demuestra a usted y al amigo y Ramírez, sin saberlo, que los dichosos “Mayos” constan en mi “Cancionero popular”. Y digo que el notable profesor avecindado en Cartagena, no sabe que el Trovo 1364 de mi libro da la solución deseada, porque, si lo supiera, lo hubiese dicho noblemente. Además, hubiera sacado a colación, también, el Trovo 1367.
Recogidos esos trovos de labios del Pueblo, faltan en ellos las tres primeras coplas que expresa usted en su novela y el señor Puig en su referido trabajo periodístico; y faltan, querido Jara, por la sencilla razón de no “recordarlas” el vulgo. Las diecisiete coplas restantes, transcritas por el notable profesor, guardan semejanza, -algunas casi exactitud completa-, con las que yo he registrado.
Para que se convenzan los lectores de El Liberal, hágame usted el favor de publicarlas; y sepan ustedes “los mayeros” que no se ha extinguido la canción, sino la costumbre de reunirse en la puerta de la Catedral, los mozos, para entonar con entusiasmo ese himno -si llamársele puede así-, a la virilidad, a la pujanza amorosa…
No daba usted “luz murciana” en “Las Caracolas”, y por eso respondí a la consulta que me hizo, en la forma que usted recordará y que no habrán olvidado mis lectores. Ya le citaba a usted el trovo que señalo y le decía que se fijara en la nota correspondiente.
Ahora nos habla el señor Puig Campillo, con gran competencia, de los “verdaderos Mayos”, que fueron los mismos que salvas las tres coplicas de “Las Caracolas”, y aprovechadas por Ramírez para su composición, constan en mi librejo.
Aquí verá usted, mi buen Jara, la razón que tuve para decir, como dije, que no me aparto del pueblo cuando trato de acopiar sus tradiciones, sus voces, sus refranes y sus coplas; y no me aparto de él, amigo mío, para no exponerme a dar un batacazo.
Por partida doble figuran “los Mayos” en el “Cancionero popular murciano”.
¿Halla usted explicada mi insistencia, en que se publicara la canción? Pues el Señor le pague al notable periodista paisano nuestro su intervención literaria, y dejaré mi pluma colgada de espetera hasta que Dios o algún erudito haga que la descuelgue, para escribir otra cartica que no le resulte muy empalagosa a los lectores de El Liberal.
Niña, de tus padres
traigo la licencia
para retratarte
de pies a cabeza.Tu cabeza, nena.
es tan redondica
que en ella no cabe
ni una naranjica.Tus cabellos, nena.
¡qué bien arreglados,
con cinta de seda,
lo llevas atados!Nenica, tu frente
es campo de guerra
donde el rey Cupido
puso su bandera.Tus cejas, nenica,
son arcos de gloria
donde yo cantara
todas mis victorias.Tus pestañas, nena,
puntas de alfileres,
que cuando me miras
clavármelos, quieres.Nenica, tus ojos
son dos lucericos
que alumbran de noche
todo mi camino.Tus mejillas, nena,
son tan sonrosadas,
que el rubor en ellas
siempre se retrata.Tus labios, nenica,
son dos picaportes
que cuando los cierras
siento yo los golpes.Nenica, tu boca,
es un cuartelico,
y tus blancos dientes
son los soldadicos.Es nena, tu barba,
con el hoyo en medio,
sepultura abierta
para enterrarme muerto.Nena, tu garganta
es tan blanca y bella
que el agua que bebes
se aclara en ella.Nenica, en tu pecho
hay dos caños de agua
donde bebería
si tú me dejaras.Tu ombligo, nenica,
es alcancía de oro,
donde el dios Cupido
guardó su tesoro.Como hemos llegado
a partes ocultas
no digamos nada
si no nos preguntan.Nenita, tus piernas
parecen de mármol,
por blancas y duras,
según me han contado.Tus piés me parece
que son dos palomas
que saltan ligeras
y nadie las toca. (1)Siempre suyo,
ALBERTO SEVILLA
6 de febrero.
(1) Este trovo es muy parecido a la canción que se registra en las páginas 51 y siguientes del tomo V de los “Cantos populares españoles”. La canción de “las mayas”, mencionada por el señor Rodríguez Marín en su obra imperecedera, es mucho más completa que la que nosotros anotamos.
EL LIBERAL. Miércoles 8 de febrero de 1922
Archivo Municipal de Murcia Artículo completo:
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