
Foto recortada de: Regmurcia. Encuentro de cuadrillas. La Albatalía 18-XII-2005
LOS MAYOS EN MURCIA "...aquél olvidado cantar de Los Mayos..." _______________________
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TRADICIONES MURCIANAS
La canción de “Los Mayos”
El celebrado poeta Jara Carrillo, con pertinacia altamente laudable, ha logrado sacar del olvido los poéticos “Mayos” que, con las modificaciones consiguientes del paso de los siglos, los cambios en las costumbres y la sucesión de religiones, nuestros abuelos heredaron de griegos, romanos y árabes. Emilio Ramírez, legítima esperanza de los murcianos, ha coronado este empeño con su magistral artículo, ilustrado con el diseño melódico de aquella canción, tan murciana como el canto de la Aurora, si bien, ni una ni otra fueron exclusivas de nuestra región. Gracias al murcianismo de Pedro Jara, y al esperado éxito del requerimiento hecho al meritísimo Ramírez, no acabó en los días del maestro Verdú y del genial Frutos Baeza el recuerdo de esta bella salutación en el despertar de la naturaleza, acompañada en un lejano tiempo con enramadas, entre otras galanterías, que hicieron célebres los árabes españoles, y que la piedad de los cristianos trasladó, particularmente en esta región, a la víspera de la festividad de la Santa Cruz.Aunque dentro de lo posible, no es probable la resurrección de los “Mayos”. Tras las semiabiertas ventanas, las mozas murcianas podían saborear todavía los encantos del enramado en sus puertas, las músicas y las intencionadas coplas de los mozos en ronda; si es que los Napoleones de nuestros días no dan en la ocurrencia de restablecer la “queda”, como en las postrimerías del siglo XVII, que todo puede intentarse. Pero no es fácil que escuchen a los galantes mayos que recordaron nuestros abuelos, juntamente con los rosados sueños que les inspiró aquella canción de la Murcia que se fue. Mas, no por esto pierde importancia el rebusco y divulgación de tan preciada joya. Es admirable el interés despertado que hasta a los profanos en estas cosas nos cautiva irresistiblemente. Lo que explica, aunque no justifique, nuestro partido en este simpático contender, episodio no más de una nueva cruzada de murcianismo.
Con el ilustre catedrático universitario don Mariano Ruiz Funes y por su laureada obra “Derecho consuetudinario y economía popular de la provincia de Murcia”, se inicia aquí esta especie de renacimiento de lo murciano seguido de otros varios trabajos del docto profesor; de las siempre admiradas producciones del inspirado autor de “Besos de sol” y “Las Caracolas”; de los debidos a la briosa y castiza pluma del, entre otros méritos, notable crítico y comentarista Enrique Martí; de los interesantes rebuscos de Sánchez Madrigal; además de numerosas publicaciones acogidas como justas loanzas , y la brillante actuación del Círculo de Bellas Artes. Labor que hoy vemos culminar en la estupenda explosión del alma murciana, pletórica de vida y de gloria, manifiesta en los “Cuadros Murcianos” del afamado Ramírez, en el “Colasín” del indomable y elocuentísimo López Almagro, y en el cancionero popular murciano del erudito y correcto escritor Alberto Sevilla que, para orgullo y contento nuestro, disfrutará, como el maestro Ramírez, el privilegio de pasear su nombre por todas las naciones cultas.
Anotando esta benéfica labor, la mayoría nos trae recuerdos venerandos: don Pedro Díaz Cassou, Soriano, Ricardo Gil, Martínez Tornel, don Andrés Baquero, Frutos Baeza. Y elevando el corazón y puesto el pensamiento en el porvenir a guisa de oración decimos con Antonio Machado:
“Vivid: la vida sigue,
los muertos mueren y las sombras pasan;
Lleva quien deja y vive el que ha vivido.
¡Yunques, sonad; enmudeced campanas!”Al argentino sonar de los templados yunques, nos ha contado Emilio Ramírez lo que fue la fiesta de “Los Mayos” en Galicia y Asturias, en Valencia y Andalucía, y especialmente en Murcia; aquí muy parecido, como se parecen los gastos de agua, a lo acostumbrado, también en años lejanos, en Aragón y las Castillas, de donde vinieron gentes y se establecieron en nuestra tierra en los días de la Reconquista cristiana. Una de las canciones al caso, en estas solemnidades aragonesas y castellanas, comienza como sigue:
Ya estamos a treinta
del abril cumplido.
Alegraos, damas,
que mayo ha venido.Ya ha venido mayo,
bienvenido sea,
regando Cañadas,
casando doncellas.Tiene esta composición 27 coplas, y fue recogida por don Manuel Polo. Es semejante a la registrada por Fernán Caballero.
Para no hacer demasiado extenso este artículo, prescindimos de notas que prueban que “Los Mayos” han sido cosa popular, no solo en todas las regiones españolas, sino en toda Europa. Hace 20 años habríase encontrado a cientos quien al compás del “templillo” nos deleitase con el discutido canto. Hoy, no abundarán las ocasiones. Sin embargo, pueden encontrarse interesantes huellas. En los populares “juegos”, era costumbre intercalar “relaciones”, y algún “retrato” que en sus últimos versos se decía el nombre de la moza allí presente y objeto de la descripción poética de los “mayos”, suprimidas las tres primeras estrofas y modificadas las últimas. La costumbre de cantarla la noche del 30 de abril se perdió con nuestros abuelos; ahora bien, sus recuerdos siguió a nuestros padres en algunos pueblos de la huerta; honradamente lo afirmamos. Luego descubrimos la gran analogía existente entre la composición de los mayos murcianos y las cantadas en Aragón y las castillas. Algo así como sucede con las salves de nuestros “auroros” y los cantos de la Aurora usado en otras regiones.
En un trabajo que presentamos al certamen de Murcia en honor del Conde de Floridablanca y tratamos del habla de la huerta, en un aditamento final incluimos, entre varias composiciones, la de los mayos: tal como las recogimos. Para ilustrar costumbres de esta región la remitimos con destino a la Enciclopedia que edita Espasa, al preparar el tomo referente a España; por recomendación de don Ramón Menéndez Pidal y para una publicación de los Estados Unidos, la enviamos con muchas cosas murcianas a nuestro compañero señor Serra. Decimos esto para mostrar nuestra firme creencia de que la canción de los mayos es muy murciana.
¿Equivocados?
Seguidamente reproducimos aquella no sin hacer constar que la que dicen acostumbrábase a cantar a la Virgen en la puerta de la iglesia tenemos otra; pero incompleta. Si las circunstancias lo permiten, la huerta hará el milagro de que se publique íntegra, también.
Canción de “Los Mayos”
Ya estamos a treinta
de este Abril florido
alegrarse damas
que Mayo ha venido.Ha venido Mayo,
bien venido sea,
para las hermosas
y para las feas.Ya llegó la noche,
un año esperada,
de cantarte el Mayo,
prenda regalada.Paso a retratarte,
hermosa doncella;
no es fácil que copie
tu gentil belleza.Tu pelo son hebras
del oro más fino,
que envidian los rayos
deI sol purpurino.Tienes una frente
que es campo de guerra,
donde mis amores
miran su bandera.Tus cejas no puedo
muy bien dibujarlas;
son arcos del cielo,
y el cielo es tu caraSon tus ojos bellos
luceros del alba,
que alumbran el cielo
de mis esperanzas.Tu nariz es fina,
como fina espada,
que los corazones
sin sentir traspasa.Esas tus mejillas
y encarnados labios,
son, niña, ababoles
y flor de granado.Pequeña es tu boca,
graciosa y alegre,
con dientes menudos
que perlas parecen.Tiene tu barbilla
en medio un hoyito;
ese hoyo es de mi alma
su adorado nido.Tu garganta es, niña,
tan clara, tan bella,
que el agua que bebes
se trasluce en ella.Tu pecho es sagrario
un rico tesoro,
que loco acaricio
en mis sueños de oro.Tus piernas y brazos
y delgado talle,
mejores formados
no los tuvo nadie.Tienes unas manos
tan maravillosas,
que en flores convierten
todo lo que tocan.Son tus pies, pequeños;
es tu andar, menudo;
con tu paso airoso
encantas al mundo.Zapato de raso,
peineta dorada;
tan guapa es la moza
como recatada.Hecho está el retrato;
tu mayo lo adorne,
que trae de su huerto
las rosas mejores.Con ésta y no más
dejamos tu puerta.
Guárdete la Virgen,
regalada prenda.ANTONIO PUIG CAMPILLO
EL LIBERAL. Domingo 29 de Enero de 1922.
Archivo Municipal de Murcia Artículo completo:
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