Foto recortada de: Regmurcia. Encuentro de cuadrillas. La Albatalía 18-XII-2005

 

LOS MAYOS EN MURCIA

"...aquél olvidado cantar de Los Mayos..."

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La canción de “Los Mayos”


A Emilio Ramírez


Mi querido amigo: acabo de leer tu hermoso artículo, referente a “Los Mayos”, y no debo dejar de felicitarte públicamente por el acierto con que has ejecutado la misión que hubo de confiarte el inspirado poeta que dirige EL LIBERAL.

Me pareció muy atinada la idea de Jara Carrillo y le felicité por haber buscado un asesor de tan relevantes cualidades como las que te adornan. Eres un músico reputado y un escritor correctísimo que me ha recordado siempre las curiosidades que adornaba la personalidad artística de tu padre, quien manejó el teclado y movió la pluma con la misma gallardía que tú lo mueves y la manejas. De él heredaste la inspiración y algo que me gusta mucho: la modestia, que, dicho sea de paso, es en los tiempos que corremos una carga que suele impedir que se camine con holgura.

Afirmas que “Los Mayos” cantáronse aquí hace mucho tiempo y recuerdas su melodía, que no es otra que la registrada por Verdú en la obra que Enrique Martí comentó muy acertadamente; más es lo cierto que la composición poética la desconocemos. Jara me dice que se la oyó cantar a Pepe frutos y a Paco Amorós; pero que el primero no se acordaba de la letra y que solo pudo facilitarle doce versos para insertarlos en “Las Caracolas”.

Un poeta de la inspiración y del garbo panocho de Frutos Baeza, no se vería en grave aprieto al “reconstruir” parte de la ……. que cantaban “Los Mayos”. Pero me extraña mucho que siendo aquellos dos amigos míos, relativamente jóvenes, cantaran “Los Mayos” y que de estos no hablaran -que yo recuerde-, ni Díaz Cassou, ni Martínez Tornel, ni Pío Tejera, que tan alto, pusieron su nombre en nuestra región.

Mi padre, que contaría coma si viviese, 95 años, me enseñó muchas de las rimas y coplas que figuran en el cancionero popular, y nunca nos habló a sus hijos acerca de “Los Mayos”. No obstante, yo investigué cuando pude en el archivo viviente del alma murciana: les pregunté algo están los más viejos, a los campesinos, a los artesanos de quienes obtuve gran parte de ese caudal que he dado a la imprenta, y ninguno supo decirme nada que con “Los Mayos” se relacionase. Más aún: recurrí a don Bartolomé Costa, que, como todos sabemos, cuenta cerca de 80 años, y tiene una memoria privilegiada, y me contestó que jamás había oído cantar “Los Mayos” en nuestra tierra.

Creo que no es conveniente. Insertar en un libro “folk-lírico” lo que no se sabe con certeza que al pueblo pertenece, y di de lado a los versos que el gran Frutos le recitó a Pedro Jara, por la sencilla razón de no cogerme los dedos con la puerta, como solemos decir los vulgares.

He afirmado en diferentes ocasiones que hay que marchar con pies de plomo cuando se trata de coplas y de rimas. El más previsor pacienzudo resbala cuando menos lo espera y da con las costillas en el suelo. Yo he preferido, en mi caso de “Los Mayos”, pecar por …… de menos; y mi parquedad ha motivado la escritura de tu artículo, el cual merece los mayores elogios.

Como a francate nadie me gana y nunca me olvidaré de nuestros juegos infantiles, cuando éramos dos arrapiezos que triscábamos en la Plaza de Santa Isabel, voy a decirte una cosa, con la misma llaneza que entonces empleábamos. Creo en la existencia de “Los Mayos”. Pero soy como Dios quiere que sea, y vas a permitirme una pregunta: - ¿Por qué no te acordaste de “Los Mayos” al escribir esas piezas musicales que tanto enaltecen tu nombre, las cuales se intitulan cuadros murcianos? Conociéndote, me inclino a creer que no te acordarías de “Los Mayos”, porque, cual a mí me sucede, ignorabas la letra de esa canción que Jara Carrillo ha tenido el acierto de hacer revivir por medio de “Las Caracolas”.

¿Me equivoco al pensarlo así? Pues pelillos a la mar, y alabado sea el instante en que se me ocurrió contestarle a Jara, para que tú nos hayas favorecido con una respuesta que merece nuestra gratitud y nuestro aplauso.

¡Quién hubiera dicho, cuando éramos muchachos, que, corriendo el tiempo, aquellos camaradas habrían de coincidir dándole al público, sin ponerse de acuerdo para …….., la parte literaria y la parte musical de nuestro “Cancionero”!... Coincidencias que suelen regocijarnos a los hombres y que motivan que mis brazos se abran para estrecharte ……… sobre mi corazón como te abrazaba cuando éramos chiquillos.

Y ahora que digan otros cuanto sepan de los famosos “Mayos”... que se fueron.

Tuyo siempre,

ALBERTO SEVILLA:

21 enero 1922.

EL LIBERAL. Domingo 22 de enero de 1922

Archivo Municipal de Murcia
 

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